Los 2 asesinos silenciosos más peligrosos que puedes encontrar (2ª parte)

Los 2 asesinos silenciosos más peligrosos que puedes encontrar (2ª parte)

Hace un tiempo os hablamos sobre dos asesinos silenciosos o, dicho de otra forma, dos dolencias que en la actualidad sufre muchísima gente, pero que no dan la cara hasta que puede ser demasiado tarde. El primero de ellos era el colesterol. Te recomendamos que leas el artículo que le dedicamos en su día.

 

En esta ocasión le toca el turno a la hipertensión.

 

¿Qué es la tensión arterial?

La tensión arterial es la presión de la sangre en las paredes de las arterias al ser bombeada por el corazónComo todos sabemos, el corazón bombea constantemente sangre a través de los vasos sanguíneos. De esta forma, todas nuestras células pueden recibir oxígeno, nutrientes y eliminar los deschechos.

Como todo fluido que pasa a través de una tubería, la sangre, al ser empujada por ese bombeo del corazón, ejerce una presión sobre las paredes de las arterias. A esto se le llama tensión arterial.

Cuando el corazón se contrae, la sangre sale propulsada del mismo. La presión que en ese justo momento soportan nuestras arterias se llama tensión arterial máxima. Cuando el corazón se relaja, deja de ejercerse tanta presión pero, como todo fluido en un circuito cerrado, sigue ejerciendo algo. A esto se le llama tensión arterial mínima. Todos hemos escuchado en alguna ocasión decir que alguien tenía tanto de máxima y tanto de mínima, ¿verdad? Hacen referencia a esto.

Nosotros también nos referiremos a ellas de esta forma en este artículo.

 

 

¿Cuándo podemos decir que tenemos hipertesión?

La tensión arterial, para ser estable, debe encontrarse dentro de unos parámetros estándar. Así pues, se dice que la tensión máxima no debe superar los 120mmHg (milímetros de mercurio, que es la unidad en la que se mide la presión). La tensión mínima no debería bajar de 80mmHg.

Por tanto, si nuestra máxima está en 140mmHg y nuestra mínima en 90mmHg podemos decir que sufrimos hipertensión.

Si tenemos desde 120mmHg hasta 139mmHg y desde 80mmHg hasta 89mmHg se llama pre-hipertensión.

Cuando escuches a alguien hablar de tensión arterial, seguramente le escucharás que tiene, por ejemplo, la tesión en 12/8. Si te fijas, es lo mismo que decir 120mmHg/80mmHg, pero eliminando los ceros y la unidad de medida. Se hace por simplificar y hacerla más entendible.

 

 

¿A qué se debe la hipertesión?

Malos hábitos alimentarios favorecen la hipertensiónNo se han encontrado causas específicas en la gran mayoría de los casos, pero existen factores de riesgo que pueden hacer que suframos hipertensión en cualquier momento.

Podemos decir que tenemos mayores probabilidades si:

 

  • La cantidad de sal que consumimos es muy elevada.
  • Consumimos demasiado alcohol.
  • Somos obesos.
  • Fumamos.
  • Si tienes antecedentes de personas hipertensas en tu familia.
  • Si normalmente estás bajo presión, estrés y nerviosismo.
  • Tienes diabetes.

 

Aunque, como decimos, lo normal es que la hipertensión aparezca sin más, sin un motivo aparente. Esto se llama hipertensión esencial.

Además, la tensión es más elevada en ciertas razas como la afroamericana, en los hombres, en las mujeres embarazadas, en las mujeres que sufren la menupausia...

 

¿Qué notarás si tienes hipertensión?

Este es el gran problema. Las personas que la sufren no notan nada extraño en un principio, de ahí que le llamen "asesino silencioso". Cuando da la cara, puede ser demasiado tarde.

Solamente cuando la tensión es muy elevada podemos sospechar que la padecemos porque:

 

  • Nos duele mucho la cabeza.
  • Nos desorientamos y confundimos de repente.
  • Cambia nuestra visión, nublándose o aclarándose.
  • Nos entran náuseas o vómitamos sin motivo aparente.
  • Nos sangra la nariz.

 

 

¿Qué problemas causa la hipertensión?

La hipertensión es un asesino silencioso que puede causarnos la muerte.Generalmente, una tensión arterial demasiado elevada hará que nuestras arterias se vayan endureciendo poco a poco debido a que la presión de la sangre provoca que su estructura vaya cambiando. Por tanto, al corazón cada vez le costará más bombear sangre.

El problema es ese: que no notamos nada. Se van endureciendo y endureciendo y el corazón cada vez está más afectado por el esfuerzo.

A partir de este punto, pueden ocurrir algunos de estos casos:

 

  • Infarto de miocardio.- Si sufrimos arterioesclerosis, el trabajo del corazón será extremo en este caso, ya que se ha producido un estrechamiento en una arteria y, por tanto, debe empujar más para que la sangre pase. Sus paredes crecerán y necesitará más sangre para que sus células se alimenten. Cuando el flujo de sangre que le llega no es suficiente, se producirá el famoso infarto de miocardio.
  • Insuficiencia cardíaca.- Aunque no tengamos arterioesclerosis, el corazón acabará extenuado de tanto trabajo, ya que ahora cuesta mucho enviar sangre a través de unas arterias cada vez más rígidas. Llegará un  momento en el que el corazón fallará por insuficiencia cardíaca.
  • Insuficiencia renal.- Como bien sabemos, la sangre se "limpia" en los riñones. Por tanto, un incorrecto torrente sanguíneo provocará también problemas en los riñones.
  • Accidente cerebrovascular.- La presión sanguínea elevada puede hacer que los vasos cerebrales se rompan, produciéndose una hemorragia o un infarto cerebral.
  • Vista dañada.- Del mismo modo que en el cerebro, la vista puede verse afectada por la rotura de los vasos sanguíneos que riegan la retina.
  • Claudicación de los miembros inferiores.- Una vez más, un insuficiente riego sanguíneo en los miembros inferiores nos puede dejar paralizados.

 

No debemos confundirnos. Podemos pensar que un endurecimiento de las arterias las hará más fuertes y seguras, pero es todo lo contrario. Una correcta elasticidad de las arterias amortigua los efectos de la tensión arterial cuando está dentro de los límites normales. Cuando se pierde elasticidad por el paso de la edad o por hipertensión se vuelven más frágines, pudiendo sufrir cualquiera de los anteriores desenlaces.

 

 

¿Es necesario controlar la tensión arterial?

Un tensiómetro es un buen aliado en casa de una persona con hipertensiónEs una buena práctica el medirnos la presión sanguínea con cierta regularidad para detectar cambios y, por tanto, tomar medidas antes de que se produzcan daños.

Como en todo, prevenir es mejor que curar.

Hoy en día existen tensiómetros digitales muy sencillos de utilizar por cualquier persona y a precios realmente asequibles. Además, es un gasto pequeño en comparación con lo que deberás sufrir si te llega la hipertensión.

Es recomendable tomar la tensión arterial al menos una vez al año, pero tendremos que ir aumentando la frecuencia con la edad, dado que es normal que la hipertensión aparezca conforme vayamos avanzando a la tercera edad.

 

 

¿Cómo prevenir, reducir o incluso eliminar la hipertensión?

Mantener lejos la hipertensión es muy fácil, pero requiere ciertos cambios en tu vida, ya que la sociedad actual lleva un ritmo complicado y muy rápido, lo que hace que descuidamos hábitos saludables como una alimentación equilibrada. También ahora somos más sedentarios que antes y esto no ayuda en nada. Uno de los secretos es practicar algo de ejercicio.

 

 

Consejos que te ayudarán a conseguirlo:

 

  • Reduce al máximo la sal en las comidas.- La sal de mesa, tan presente en nuestra gastronomía, contiene Sodio. Aunque una pequeña cantidad de sal es esencial para la buena marcha de nuestro organismo, el exceso provocará muchos problemas. El Sodio en grandes cantidades hará que retengas líquidos y esto lleva a que la sangre sea más rica en agua y, por tanto, tenga más volumen. Tu corazón necesitará esforzarse más para bombear toda esa sangre y, por tanto, la presión arterial subirá. Es una buena idea cocinar con poca sal o, incluso, sustituirla por sucedáneos de sal existentes a base de hierbas y especias o bien por sales bajas en sodio (hiposódicas). Tienes un ejemplo aquí.
  • Mantente alejado de los precocinados.- Estas comidas, por su modo de preparación, contienen cantidades elevadas de sal.
  • Evita el exceso de grasas.- Como sabemos, las grasas utilizadas en alimentación suelen ser saturadas y, por tanto, son una bomba de colesterol. Si consumimos demasiadas grasas el colesterol se irá depositando en las arterias y sufriremos, como poco, una arterioesclerosis, aumentando la tensión y las probabilidades de infarto.
  • Evita los estimulantes.- La cafeína, así como otras sustancias estimulantes aumentan el ritmo cardíaco y, por tanto, las probabilidades de ser hipertenso.
  • Toma más vegetales.- Una dieta rica en vegetales es muy saludable y aporta muchos nutrientes valiosos a nuestro organismo. Además, contienen fibra, que es esencial para regular el tránsito intestinal y la digestión, reduciendo la cantidad necesaria de sangre para llevar todo este proceso a cabo.
  • Consume más pescado.- El pescado contiene gran cantidad de ácidos grasos Omega 3 y minerales como el Potasio, ambos buenos aliados para eliminar los triglicéridos, reducir el colesterol y promover la salud del corazón.
  • Deja de fumar.- Aparte de muchos otros beneficios, dejar el tabaco es la mejor opción contra la tensión elevada, ya que la aumenta. Tu corazón también te lo agradecerá.
  • Controla tu peso.- Un exceso de peso hará que el corazón necesite más trabajo para llevar sangre a todas las partes del cuerpo. Redúcelo cuanto antes.
  • Evita el alcohol.- Esta sustancia daña muchos órganos, como el hígado y los riñones, provocando que no funcionen correctamente y que retengan más líquidos, dificultando la tarea del corazón.
  • Relax.- Tómate la vida con más calma. Medita. Reflexiona. Intenta llevar un estilo de vida más sosegado.
  • Haz ejercicio.- No es necesario preparar una olimpiada. Con andar 30 minutos diarios a un ritmo alegre es suficiente. Poco a poco. Marca una meta sencilla. Si no eres capaz ponte como reto un poco más cada semana. Empieza por 5 minutos. A la semana siguiente con 10 y sube progresivamente. No te obsesiones. No todos somos atletas. El solo hecho de caminar a paso ligero por sí solo ya es más que suficiente para eliminar la hipertensión.
  • Remedios naturales.- Muchos complementos naturales han demostrado ser muy efectivos para eliminar la hipertensión. Los mejores suplementos alimenticios son los que contienen coenzima Q10, omega 3, aceite de pescado, ajo, espino blanco, jengibre, reishi, olivo, etc. Hay muchos. Consulta a tu profesional de la salud. Tienes muchos productos aquí y aquí.

 

Bueno, pues ya sabes. Confiamos en que ahora que tienes mucha más información no caigas en la trampa de este asesino silencioso: la hipertensión.

 

¿Te gustan nuestros consejos? Pues es hora de compartirlos. Tienes los botones de las redes sociales un poquito más abajo. ¿Los usas? ¡¡¡GRACIAS!!!

 

Publicado el 02/12/2014 por Fran Ayala Circulación y corazón 0 2644

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